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Invitaciones y tarjetas de agradecimiento de boda: cómo firmarlas en pareja
¿Quién firma, en qué orden, con el nombre de antes o con el nuevo, solo el nombre de pila o el completo? Aquí tienes fórmulas que funcionan, cómo hacer que dos firmas queden bien juntas y cómo lograr que la tarjeta número cincuenta salga tan cuidada como la primera.
Las invitaciones y las tarjetas de agradecimiento son los dos papeles más personales de una boda. A diferencia de las firmas oficiales, aquí no hay ninguna norma sobre qué nombre usar ni sobre quién sujeta el bolígrafo: lo decidís vosotros. Y precisamente por eso surge la duda. En una tarjeta de agradecimiento la firma no te identifica, le dice algo al invitado: que esta línea la has escrito tú de verdad. Vuestros nombres de pila, un orden cuidado y dos firmas que quedan bien juntas son todo lo que hace falta. En este artículo vemos cuándo firmar a mano, qué nombre usar antes y después de la boda, quién firma y en qué orden, qué fórmulas funcionan y cómo mantener cuidada la última tarjeta al final de una tarde larga.
Invitación o tarjeta de agradecimiento: ¿dónde va una firma a mano?
Las dos tarjetas cumplen funciones distintas, y sus firmas también. En una invitación los nombres suelen ir impresos; en una tarjeta de agradecimiento, la línea escrita a mano y la firma son lo esencial.
- Invitaciones. El texto y los nombres suelen ir impresos y no hace falta firmarlos. Si en algunas añades una línea personal, por ejemplo para una abuela o un viejo amigo, fírmala a mano.
- Tarjetas de agradecimiento. Aquí lo que cuenta es la letra a mano. Incluso bajo un mensaje impreso, una firma a mano aporta mucho, y una frase personal aporta todavía más.
- Reserva la fecha, menús, tarjetas de mesa. No necesitan firma. Si vuestros nombres aparecen como decoración, pueden ir impresos o en forma de monograma compartido.

¿Qué nombre: el de antes o el nuevo?
En un papel oficial siempre necesitas el nombre que figura en tu documento de identidad. En una tarjeta, eliges tú. Unos principios sencillos ayudan.
- En las invitaciones: vuestros nombres actuales. Las invitaciones se envían antes de la boda, así que lo natural es usar vuestros nombres actuales, o solo los nombres de pila.
- En las tarjetas de agradecimiento: lo que prefiráis. Después de la boda podéis usar vuestro nuevo apellido compartido, aunque los documentos nuevos aún no estén listos. No es un documento oficial.
- Lo más sencillo: los nombres de pila. «Emma y James»: los invitados saben quiénes sois y no tenéis que decidir qué apellido mostrar.
- Ocasiones más formales: nombres completos. Para un familiar mayor, un jefe o un conocido formal, los nombres completos pueden quedar muy bien.
Si estás practicando tu nombre nuevo, las tarjetas de agradecimiento son una buena oportunidad: lo escribes muchas veces, con calma, sobre papel de verdad. Cómo diseñar tu nueva firma lo contamos en este artículo.
¿Quién firma: uno de los dos o ambos?
Hay dos enfoques aceptados y los dos son perfectamente correctos. La elección depende sobre todo de cuántas tarjetas tengáis y de quién escriba las líneas personales.
- Cada uno escribe su propio nombre, con su propia letra
- Lo más personal: el invitado ve las dos letras
- Lleva más tiempo, cada tarjeta pasa por dos pares de manos
- Funciona bien si os sentáis a escribir juntos
- Mantened las dos firmas de un tamaño parecido
- Quien escribió la tarjeta la firma
- Más rápido, menos coordinación
- Los dos nombres con una sola letra y un solo ritmo
- Buena opción si os repartís las tarjetas
- En ese caso muchos ponen su propio nombre primero
Un término medio práctico: repartid la lista de invitados, cada uno escribe a sus familiares y amigos, y firmáis los dos. La línea personal la escribe quien conoce mejor al invitado, y la firma es de ambos.
¿En qué orden?
No hay una regla fija. Lo importante es ser coherentes dentro de una misma tanda de tarjetas, o que cualquier cambio sea intencionado.
- Primero, quien escribió la línea. Si Emma escribió la frase personal, «Emma y James». Es lo más natural.
- Primero, quien tiene más relación con el invitado. Para la tía de James, «James y Emma». Es un detalle pequeño, pero mucha gente lo nota.
- Siempre el mismo orden. Si preferís no decidirlo tarjeta por tarjeta, elegid uno y mantenedlo.
Si firmáis los dos, escribid los nombres uno al lado del otro o uno encima del otro. Apilados quedan más ordenados; uno al lado del otro resultan más cercanos. En una tarjeta estrecha, apilarlos suele encajar mejor.
Fórmulas que funcionan
Una tarjeta de agradecimiento suele terminar con una despedida breve antes de la firma. Algunas que funcionan bien, de la más relajada a la más formal:
- Cálida. «¡Gracias por celebrarlo con nosotros! Emma y James»
- Cariñosa. «Con todo nuestro cariño, Emma y James»
- Breve. «¡Gracias! E y J», con un monograma compartido si lo tenéis.
- Más formal. «Con nuestro más sincero agradecimiento, Emma y James Clarke»
- Familiar. «Un abrazo de los Clarke», para familiares cercanos que conocen vuestro apellido compartido.
Elijáis la que elijáis, lo que más importa es la frase personal. Un recuerdo concreto del día o unas palabras sobre el regalo valen más que cualquier despedida elegante. Muchas guías de protocolo recomiendan reservar «Sr. y Sra.» para los sobres y las invitaciones formales, no para las notas personales. Si usáis un mensaje impreso, añadid al menos unas palabras a mano encima de la firma.
En una tarjeta de agradecimiento, la firma dice: esto lo hemos escrito nosotros, para ti.
Que dos firmas queden bien juntas
En una tarjeta, dos firmas siempre quedan una junto a la otra, y la vista las compara. Si una es diminuta y apretada y la otra grande y amplia, la tarjeta se ve un poco descompensada. No tienen que ser iguales, solo parecer del mismo conjunto.
- Tamaño parecido. Mantened más o menos la misma altura en las dos firmas. Una línea suave a lápiz ayuda en las primeras tarjetas.
- Una línea base compartida. Si firmáis uno al lado del otro, empezad sobre la misma línea.
- El mismo bolígrafo. La misma tinta y el mismo grosor de trazo dan unidad a la tarjeta, aunque vuestras letras sean muy distintas.
- Los estilos pueden ser distintos. Una firma elegante con bucles y otra limpia quedan bien juntas. De hecho, es bonito que cada una se reconozca como vuestra.


Un monograma o una marca compartida
A muchas parejas les gusta tener una marca compartida en su papelería de boda: dos iniciales entrelazadas o unidas con un signo &. No es una firma, más bien un adorno, pero la complementa bien.
- Dónde usarlo. En un sello de lacre, en la parte superior de la invitación, en el menú, en la esquina de la tarjeta de agradecimiento.
- Cómo diseñarlo. Dos mayúsculas con la misma inclinación y el mismo peso, una ligeramente por detrás de la otra. Una forma sencilla que se siga leyendo en pequeño vale más que un adorno complicado.
- ¿A mano o impreso? En invitaciones y sellos suele ir impreso o estampado. En una tarjeta de agradecimiento, un monograma impreso queda bien junto a una firma a mano.

Cómo diseñar monogramas y formas cortas lo explicamos en este artículo; para la forma de las iniciales en sí, consulta diseñar la inicial.
Bolígrafo, tinta, tarjeta: pruébalos antes
La papelería de boda suele ser gruesa, satinada o con bordes rasgados. No todos los bolígrafos escriben bien sobre ella, y una firma corrida en una tarjeta preciosa resulta especialmente molesta.
- 1Pide una o dos tarjetas de sobra. Prueba el bolígrafo en ellas antes de tocar las de los invitados.
- 2Comprueba el tiempo de secado. Escribe una firma, espera medio minuto y pasa el dedo por encima. Si se corre, necesitas otro bolígrafo o más tiempo.
- 3Cuidado con el papel satinado. Sobre una superficie brillante, la tinta de gel y la de pluma se secan despacio o forman gotas. Un rotulador de punta fina o un bolígrafo pensado para ello suele ser lo mejor.
- 4Elige un color. El negro y el azul marino siempre son elegantes. En una tarjeta oscura, el blanco o el dorado pueden quedar preciosos, pero pruébalos también.

Qué bolígrafos y tintas van mejor con cada papel lo explicamos con detalle en nuestro artículo sobre bolígrafos y tinta.

Cincuenta tarjetas: que la última salga tan cuidada como la primera
Las cinco primeras tarjetas siempre quedan preciosas. Hacia la trigésima la mano está cansada y la firma se vuelve más pequeña y apresurada. Unos hábitos sencillos mantienen todo el conjunto coherente.
- Tandas cortas. Diez o quince tarjetas cada vez y luego un descanso. Varias tardes valen más que una sola tarde larga.
- Líneas preparadas de antemano. Haz una lista de invitados con una idea personal para cada uno. Ante la tarjeta solo tienes que escribirla, no pensarla.
- Calienta. Antes de empezar, escribe tu firma cinco veces en un papel cualquiera. La mano se acomoda al tamaño.
- Ten un modelo a la vista. Deja delante la primera tarjeta buena y ajusta las demás a ella.
- El momento. Muchas guías de protocolo recomiendan que las tarjetas de agradecimiento lleguen en unas pocas semanas, como mucho en unos meses. Las tandas cortas también ayudan con eso.

Tarjetas digitales con firma compartida
Si enviáis el agradecimiento por correo electrónico o como tarjetas impresas en serie, también podéis incluir firmas a mano: firmáis los dos en una hoja limpia, la escaneáis o fotografiáis y la colocáis bajo el mensaje.
- Una hoja limpia y clara. Papel blanco o crema, tinta oscura, luz uniforme. Así es fácil quitar el fondo.
- Uno al lado del otro o apiladas. Igual que en una tarjeta escrita a mano: tamaño parecido, línea base compartida.
- Bastan los nombres de pila. En una tarjeta reproducida tiene todavía más sentido mostrar vuestros nombres de pila en lugar de vuestras firmas oficiales.
Cómo crear una imagen de firma limpia lo contamos en este artículo. Si queréis que vuestras dos firmas queden bonitas y a juego en una tarjeta, Calligra diseña opciones para cada uno de vuestros nombres y os enseña la forma que elijáis. Probadlo con vuestros nombres.

La frase que vale la pena recordar
En una tarjeta de agradecimiento bastan vuestros nombres de pila, un orden coherente y dos firmas que combinen, con el mismo bolígrafo; las invitaciones llevan vuestros nombres actuales y las tarjetas de agradecimiento ya pueden llevar el nuevo.
Preguntas
¿Cómo se firman las tarjetas de agradecimiento de boda?
Lo más sencillo es con los nombres de pila, por ejemplo «Emma y James». Podéis firmar cada uno con su letra, o quien escribió la tarjeta pone los dos nombres. Usad el mismo bolígrafo y un tamaño parecido para que las dos firmas combinen.
¿Qué nombre va primero?
No hay una regla fija. Muchas parejas ponen primero a quien escribió la línea personal, o a quien tiene más relación con el invitado. Si preferís no decidirlo tarjeta por tarjeta, elegid un orden y mantenedlo.
¿Puedo usar mi nuevo apellido de casada en las tarjetas de agradecimiento?
Sí. Una tarjeta de agradecimiento no es un documento oficial, así que después de la boda puedes usar vuestro nuevo apellido compartido aunque tu nuevo documento de identidad aún no esté listo.
¿Hay que firmar las invitaciones de boda?
Normalmente no: los nombres van impresos. Si añades una línea personal a una invitación, es bonito firmarla a mano.
¿Qué bolígrafo es mejor para las tarjetas de agradecimiento?
Uno que no se corra en vuestra tarjeta concreta y que se seque rápido. En papel satinado, un rotulador de punta fina suele funcionar mejor. Pruébalo siempre antes en una tarjeta de sobra.
Pruébalo con tu propio nombre
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